La gente que lo perdió todo – Odile Parte 5

Una colonia levantada entre los cardones del desierto sudcaliforniano, se devastó hace casi un par de meses, las construcciones de madera y lámina no soportaron el viento del huracán Odile y solo algunas casas, las pocas que estaban hechas de concreto, quedaron de pie. La mayoría de los habitantes pasaron la noche en un albergue, una de ellas recuerda haber visto al día siguiente una camioneta tipo pick-up llena de electrodomésticos que salía de la colonia. Las casas se han ido reconstruyendo por los mismos habitantes, con materiales otorgados por autoridades de distintos órdenes de gobierno. La emergencia pasó, pero la necesidad permanece.

Jesus Sobarzo -

Excelente Trabajo Mi Paco.-. Felicidades

David Josue PhotoBoutique -

que buena cobertura perrin!!!!

Vivian Heredia -

Paco, también estuve ahí y me tocó ver las mismas imágenes que tú fotografiaste. Desgraciadamente la situación en la que viven esas personas no se debe a Odile. Esa situación tiene una raíz más profunda. La mayoría de las colonias que retratas son colonias irregulares de invasores. Se asentaron a las orillas de arroyos con la esperanza de que con el tiempo el terreno se regularice, como ha sucedido en algunas colonias en las que llegaron a asentarse 10 años atrás y el gobierno actual ha regularizado a cambio de votos. En muchos de esos lugares cerca de La Paz ni siquiera viven personas. Construyen tejabanes a los que van a visitar una o dos veces a la semana para poder comprobar cierto tiempo de “vivir” y ser candidatos a regularizarse. Yo estuve ahí y me paraba a platicar con la gente y eso es lo que me encontraba, o situaciones similares….. Sí se necesita ayuda pero no creo que dar materiales de construcción para fortalecer la práctica de la invasión de terrenos sea la opción. Los pisos de esas casas no tienen concreto pero no les falta la antena de Dish, y en algunos casos hasta camioneta, lo que quiere decir que las condiciones de las habitaciones no son una prioridad. Lo que se necesita para mejorar la calidad de vida de esas personas es educación y planeación urbana para ofrecerles un lugar menos peligroso para asentar su vivienda, y no a la orilla de arroyos inundables como están la mayoría. Creo que es importante que esas imágenes trasciendan al fenómeno de Odile para provocar un verdadero cambio social.

Mario Alejandro Tijerina Tijerina -

Bro que gran trabajo!!!

Linda Saenz Chavez -

Que triste realidad, gracias por tu trabajo periodístico y tan magníficas fotografías que nos muestran la triste realidad

Vivian Heredia -

Paco, también estuve ahí y me tocó ver las mismas imágenes que tú fotografiaste. Desgraciadamente la situación en la que viven esas personas no se debe a Odile. Esa situación tiene una raíz más profunda. La mayoría de las colonias que retratas son colonias irregulares de invasores. Se asentaron a las orillas de arroyos con la esperanza de que con el tiempo el terreno se regularice, como ha sucedido en algunas colonias en las que llegaron a asentarse 10 años atrás y el gobierno actual ha regularizado a cambio de votos. En muchos de esos lugares cerca de La Paz ni siquiera viven personas. Construyen tejabanes a los que van a visitar una o dos veces a la semana para poder comprobar cierto tiempo de “vivir” y ser candidatos a regularizarse. Yo estuve ahí y me paraba a platicar con la gente y eso es lo que me encontraba, o situaciones similares….. Sí se necesita ayuda pero no creo que dar materiales de construcción para fortalecer la práctica de la invasión de terrenos sea la opción. Los pisos de esas casas no tienen concreto pero no les falta la antena de Dish, y en algunos casos hasta camioneta, lo que quiere decir que las condiciones de las habitaciones no son una prioridad. Lo que se necesita para mejorar la calidad de vida de esas personas es educación y planeación urbana para ofrecerles un lugar menos peligroso para asentar su vivienda, y no a la orilla de arroyos inundables como están la mayoría. Creo que es importante que esas imágenes trasciendan al fenómeno de Odile para provocar un verdadero cambio social.